Iridiscencia
La iridiscencia es un fenómeno óptico caracterizado como la
propiedad de ciertas superficies en las cuales el tono de la luz varía de
acuerdo al ángulo desde el que se observa la superficie, como en las manchas de
aceite, las burbujas de jabón, las alas de una mariposa y el lado reproducible
del disco láser, ya sea CD o DVD.
A lo largo de la historia encontramos estos personajes ¨iridiscentes¨, hombres, mujeres, momentos, objetos,
animales, actos (consientes e inconscientes), lugares etc. La iridiscencia se
percibe desde el exterior, bajo el movimiento del espectador, entendiendo homológicamente la
iridiscencia como emociones, llamemos emociones que cambian dentro de nosotros según
movamos nuestra postura racional o emocional, el objeto iridiscente, se puede mantener inmóvil
incluso inmutado, es el perceptor el que se mueve, el que experimenta los
cambios perceptuales en el otro.
Eufemisticamente la delgada línea iridiscente cuenta con esa
cualidad entre un documento puramente histórico científico y uno artístico, se
ve trastocado en el texto de Karina Alvarado
¨el documento, la alegoría y un hermafrodita¨ que aborda la sublimación de dos caso de hermafroditismo franceses de
mediados del siglo XIX . Esta dicotomía que se forma a partir del registro en
forma de retrato fotográfico, científico de un ser casi mítico, ambiguo, indefinido, bueno y malo,
iridiscente.
Si bien, para mi es casi considerada una pieza de culto,
esta serie de fotografías que podríamos encontrar ahora fácilmente en la red,
fueron parte de una serie de estudios que se puede encontrar exhibidos en un
museo de parís. Nadar quizás encontró un objeto sublime, mitológico, personaje del imaginario colectivo, digno de
ser documentado, desde su postura que al
parecer experimentaba uno o dos emociones, pero anulando el sentir de este ser
principal objeto de deseo, el deseo por definir y colocar cada cosa dentro de
un entendido racional demostrable científicamente, transformado o poniendo en el
ángulo exacto para crear una visión monstruosa, antinatural de un ser que su única
culpa era ser ambiguo ante los ojos del espectador, ignorando su propia
postura, ¿que sexo posee? ¿Que sexo lo conforma? ¿Qué sexo lo define? ¿Es o no
es algo, alguien? ¿Deja de SER para los demás, al poseer esta dualidad ambivalente
de los dos sexos un individuo? ¿ Hoy bastaría con la respuesta del propio
sentir de Alexina B. responder al deseo mórbido del espectador confundido ? como
una respuesta interna del alma, del SER, que responde y decide desde su
interior que es su EXTERIOR? ¿ Al final quien puede definirse mejor que uno
mismo? ¿la ciencia? ¿el arte? ¿O la conciencia
misma?

No hay comentarios:
Publicar un comentario