miércoles, 15 de octubre de 2014

    Iridiscencia

                                      

La iridiscencia es un fenómeno óptico caracterizado como la propiedad de ciertas superficies en las cuales el tono de la luz varía de acuerdo al ángulo desde el que se observa la superficie, como en las manchas de aceite, las burbujas de jabón, las alas de una mariposa y el lado reproducible del disco láser, ya sea CD o DVD.

A lo largo de la historia encontramos estos personajes  ¨iridiscentes¨,  hombres, mujeres, momentos, objetos, animales, actos (consientes e inconscientes), lugares etc. La iridiscencia se percibe desde el exterior, bajo el movimiento del  espectador, entendiendo homológicamente la iridiscencia como emociones, llamemos emociones que cambian dentro de nosotros según movamos nuestra postura racional o emocional, el  objeto iridiscente, se puede mantener inmóvil incluso inmutado, es el perceptor el que se mueve, el que experimenta los cambios perceptuales en el otro.

Eufemisticamente la delgada línea iridiscente cuenta con esa cualidad entre un documento puramente histórico científico y uno artístico, se ve trastocado en el texto de Karina Alvarado  ¨el documento, la alegoría y un hermafrodita¨ que aborda la sublimación  de dos caso de hermafroditismo franceses de mediados del siglo XIX . Esta dicotomía que se forma a partir del registro en forma de retrato fotográfico, científico de un ser casi mítico,  ambiguo, indefinido, bueno y malo, iridiscente.


Si bien, para mi es casi considerada una pieza de culto, esta serie de fotografías que podríamos encontrar ahora fácilmente en la red, fueron parte de una serie de estudios que se puede encontrar exhibidos en un museo de parís. Nadar quizás encontró un objeto sublime, mitológico,  personaje del imaginario colectivo, digno de ser documentado, desde su postura  que al parecer experimentaba uno o dos emociones, pero anulando el sentir de este ser principal objeto de deseo, el deseo por definir y colocar cada cosa dentro de un entendido racional demostrable científicamente, transformado o poniendo en el ángulo exacto para crear una visión monstruosa, antinatural de un ser que su única culpa era ser ambiguo ante los ojos del espectador, ignorando su propia postura, ¿que sexo posee? ¿Que sexo lo conforma? ¿Qué sexo lo define? ¿Es o no es algo, alguien? ¿Deja de SER para los demás, al poseer esta dualidad ambivalente de los dos sexos un individuo? ¿ Hoy bastaría con la respuesta del propio sentir de Alexina B. responder al deseo mórbido del espectador confundido ? como una respuesta interna del alma, del SER, que responde y decide desde su interior que es su EXTERIOR? ¿ Al final quien puede definirse mejor que uno mismo? ¿la ciencia? ¿el arte?  ¿O la conciencia misma?

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