martes, 25 de noviembre de 2014

En Busca del retrato Original….

                                                Reflejo, imagen y la toma de su poder             

Quizás es el artista uno de los personajes más dispuestos a entablar esta búsqueda. Que da una imagen a la pregunta ¿quién soy? 

Yo comencé hace mucho tiempo, ese reflejo que me mostraba a un niño, de enorme ojos oscuros   y cabellos negros ensortijados pintado como con crayones siempre  me causo dudas, ¿quién es esa persona delgada y morena frente a mí?  Inclinándome bajo la mesa que acompañaba el gran marco dorado buscando el truco ¿Es acaso esa imagen  dentro del espejo de la abuela, el reflejo de la voz que se escucha en la oscura y enorme caverna de mi cabeza?  Me preguntaba ¿eso soy yo, ese me representa?   ¿eso es todo lo que pienso y siento?.... que insípido y aburrido… me hacía sentir algo incompleto.

La búsqueda de la representación de más que mi rostro contando una historia con la mirada o gritándola en varias de ellas siempre ha estado presente en mi obra, para nada como tema único o modelo iconográfico absoluto, pero si como base de la columna de ella, como podría negar este concepto  que postula la afirmación:
1                             La experiencia de vida crea el cuerpo de mi obra,
2                            Su contenido  lo definen mi sentir
3                            Con la enigmática misión de sincronizar la proyección de mi cuerpo físico exterior, con el reflejo                    correcto de mi mundo interior.
4                             La manifestación de esa conciliación interior-exterior  crea piezas de arte, experiencias sensibles  que además estudian la forma de representar ese modelo eterico interno del SER externo de forma ideal y tangible para otros.  


Es aquí en el mundo real en donde ese intangible modelo mental se desarrolla y se ponen  a prueba los elementos con el que se dota al cuerpo, con el que se viste y se acompaña la experiencia corpórea.
La justificación visual del contenido de el reflejo que podemos encontrar en nuestro reflejo, retrato o autorretrato muchas veces nos parece poco, una foto, de un cuerpo, con ojos y boca, dos brazos tronco etc… parece nunca ser suficiente. 

El artista lo siente, lo sabe, muchos alguna vez se atreven a intentar encontrar ese autorretrato ideal del interior, como ir expulsando los conceptos internos al exterior para contemplar el propio sentir en la perspectiva de los otros, como lograr ver lo que es el reflejo real de lo que te define, de lo que eres, tu pensar, tu sentir,… mucho más que solo un montón de átomos perfectamente embonados como lo es el cuerpo.

                                                                             


Las visiones del SER ideal  se logra representar de forma temporal,   holográfica, afortunado aquel que logra encontrar congruencia en el reflejo de su ser, por que se podría decir que de ese sentir  está lleno el reino de la bella y tan codiciada satisfacción.